Los anuncios publicitarios son auténticos transmisores de emociones. Y la música juega un papel crucial en esta función. Un mismo anuncio puede ser totalmente diferente según la canción elegida.
Alegría, miedo, sorpresa, suspense… cualquier emoción que quiera transmitir el anunciantepuede conseguirse o intensificarse a través de la música.
En ocasiones la melodía adquiere tanto protagonismo que es más recordada que el producto o cualquier otro elemento del anuncio.
